El presidente brasilero, Michel Temer, sigue en el centro de atención de Brasil y el continente. Ayer, la Policía de Brasil aseguró que tiene evidencias de que el primer mandatario recibió sobornos y que debe ser investigado por corrupción pasiva. Además, una comisión del Senado rechazó la polémica reforma laboral que quería imponer en el gigante sudamericano.