Los científicos indican que si se mantienen las políticas actualmente en vigor, para 2066 la capa de ozono en la Antártida se habrá recuperado a los niveles que tenía en 1980
Científicos advierten con preocupación que este año es notablemente similar al de 2020, que fue uno de los más profundos y duraderos en nuestros registros desde 1979
Los investigadores de uno de los observatorios climáticos más importantes de Rusia consideran que la destrucción de esta capa va afectar la vida en el planeta de manera considerable
Estos resultados son alentadores pero también son un llamado a no detener las acciones empleadas hasta el momento, ya que las mejoras logradas podrían detenerse e incluso revertirse