No basta con indignarse ante las declaraciones de Evelyn Matthei, es necesario entenderlas como síntoma de algo más profundo: la permanente batalla por la memoria y por la ética en el espacio público.
Era previsible suponer que la actual administración incurriera en actos de impericia e improvisación dada la juventud y breve experiencia del nuevo jefe de Estado. Pero no los actos de corrupción, lo que explicaría mucho la actual apatía ciudadana que se manifiesta a lo largo de Chile.
El presidente del directorio de TVN insistió en la necesidad de que el oficialismo enfrente los próximos comicios presidenciales bajo una candidatura única, porque “si nos dividimos llevando dos candidatos a la primera vuelta salimos terceros”.
Tener un candidato presidencial adecuado y sin improvisación es un desafío inmediato del progresismo, junto con listas de candidatos al Parlamento que comprendan el fenómeno social actual en Chile y que estén conscientes que se debe no solo representar, sino luchar.
Para este engendro del latifundio, regresar a Pinochet es un movimiento táctico para frenar el avance de Rojo Edwards, Johannes Kaiser y José Antonio Kast, dado que el crecimiento de estas “nuevas” fuerzas reaccionarias es a costa de la pérdida de votos de Chile Vamos.
A pesar de la importancia que tiene la elección de 346 alcaldes y varios miles de concejales, los partidos políticos chilenos lo que tienen más en vista son las elecciones parlamentarias y presidenciales del próximo año. Los comicios municipales de noviembre próximo se constituirán sobre todo en una verdadera primaria entre los referentes oficialistas y de oposición.
La propuesta constitucional que impulsa el Partido Republicano y que apoya Chile Vamos, es un retroceso civilizatorio, político y social, de envergadura, que la izquierda y sectores del centro democrático no pueden aceptar.
"Rechazar la propuesta se convirtió en un acto de responsabilidad, y así fue presentado. Todos por una nueva Constitución, pero sin rencores. En resumen, nini: ni Allende ni Pinochet."
De acuerdo con la denuncia presentada, el grupo es una organización “de facto” pues no figura entre los movimientos u organizaciones sociales aceptados por el Servel, de acuerdo con lo individualizado en la resolución O número 455 del 11 de julio de 2022 que identifica a las “entidades habilitadas para la recepción de aportes y la realización de la propaganda electoral incluida la propaganda la franja electoral”.
El Rechazo no es más que el discurso portaliano “reaccionando” a la asonada popular, que no tan solo intenta destruir el enunciado –Nueva Constitución– sino el lugar de enunciación, el significado político del texto, así como a quien lo profiere.