El informe de la CIA, realizado en 1987 durante la presidencia de Ronald Reagan concluyó que existía “evidencia convincente” de que el dictador Pinochet había ordenado personalmente a su jefe de inteligencia, Manuel Contreras, ejecutar el asesinato del excanciller Orlando Letelier perpetrado mediante un atentado con explosivos el 21 de septiembre de 1976 en Washington