A inicios de mayo, el posible candidato oficial del Partido Republicano, Donald Trump, pidió explicaciones a su entonces contendor sobre la información vertida en varios medios por el ex analista de la NSA.
Se afirma que el Comité de Inteligencia del Senado conoció hace meses el “error” que derivó en el borrado de los archivos de la CIA, pero nada de ello fue dicho a la ciudadanía ni tampoco al juez federal que deberá fallar sobre un litigio por la ley de transparencia norteamericana (FOIA) buscando tener acceso a la investigación parlamentaria.
Según la versión oficial, funcionarios del Departamento de Justicia habrían entendido instrucciones de no abrir el archivo como órdenes para borrarlo del servidor.
De acuerdo a Donald Rickard, diplomático americano – ahora muerto – que servía como vicecónsul de Washington en Durban al momento del arresto del líder sudafricano, la agencia de inteligencia fue el ente que dio aviso del paradero del activista a las autoridades.
La ONG de derechos humanos Reprieve advierte que Inglaterra podría estar siguiendo el mismo camino de EEUU, cuyas prácticas de tortura y asesinatos selectivos de la CIA ya son duramente cuestionadas.
En una publicación anterior titulada "Los hombres de la CIA detrás del candidato republicano Ted Cruz", El Ciudadano ahondó en las relaciones del comando del ahora ex precandidato y el organismo de espionaje.
"En el quinto aniversario de la eliminación de Osama bin Laden en Abbotabad informaremos sobre la operación mediante tuits como si fuera hoy", publicaron en su Twitter.