El funcionario, quien visitó a Assange en la prisión de máxima seguridad londinense el año pasado, recordó que el activista australiano mostraba "signos claros de una prolongada tortura psicológica".
La justicia británica decidirá si extradita a Julian Assange a los Estados Unidos, 10 años después de la publicación de miles de archivos clasificados de la guerra de Irak y Afganistán en WikiLeaks.