Los científicos españoles observaron cómo el 'ácido oleanólico' (compuesto de la hoja de olivo) es capaz de activar la cicatrización y el cierre de las heridas.
La técnica, que involucra la formación de adipocitos, permitiría la creación de nuevos tratamientos para que la piel vuelva a lucir más joven y las heridas se regeneren sin cicatrices notorias.