Violeta Zavala y su hijo Fernando González perdieron la vida en el mismo sector cuando iban sobre una bicicleta, siendo ambos alcanzados por vehículos de miembros de las Fuerzas Armadas que habían bebido antes de tomar el volante. El mismo policía que indagó el primer acontecimiento pasaba justo ahora por el sitio en donde minutos antes había sido impactada la madre del joven muerto en 2015.