Una vieja marxista, una vez dijo que se empieza por leer una novelita rosa y se termina por leer el Manifiesto Comunista, dando a entender que lo importante era el hecho de leer. Naturalmente, creía en la evolución de la historia. Más o menos lo mismo se podría aplicar para lo editores de esta edición de El Capital, hecha en formato de cómic.