El ataque dejó decenas de heridos y al menos dos muertos, entre ellos una niña menor de edad. El Ejército israelí aseguró que el misil iba dirigido a un centro de comando de Hamás.
En un comunicado, revelaron que entre los rehenes se encuentran altos cargos de las Fuerzas de Defensa de Israel, pertenecientes al "escuadrón de Gaza"
Shamdasani advirtió que los crímenes de guerra van desde el bloqueo de suministro a los civiles, tales como energía o alimentación; hasta la captura de rehenes por ambas partes.