La coalición denunció que este nuevo intento por tener una nueva Constitución ha estado marcado "por el sectarismo de un sector político, ignorando las expectativas ciudadanas, redactando un texto que profundizará las desigualdades, la división e injusticias en nuestro país”.
Distintos expertos han alertado que, en caso de aprobarse la propuesta, ésta permitiría al próximo presidente detener personas en lugares que no son cárceles, además de volver inconstitucional los sistemas públicos de salud y de pensiones.
Desde la colectividad liderada por Ximena Rincón y Matías Walker reconocieron falencias en el texto, pero aseguraron que éstas pueden ser subsanadas mediante reformas constitucionales.
El mandatario aseguró que como Gobierno trabajarán para “informar y garantizar el cumplimiento de los periodos de campaña para que el pueblo pueda expresarse de manera informada en el plebiscito de diciembre“.
Vanessa Kaiser, Axel Kaiser y Teresa Marinovic son algunos de los militantes o simpatizantes del Partido Republicano que han decidido votar En Contra el plebiscito de salida.
La colectividad fundada por Cristian Warnken lamentó la falta de consensos durante el proceso. Sin embargo, aseguraron que el texto final "es mejor que la Constitución vigente" y destacaron supuestos avances en derechos de las mujeres y los pueblos originarios.
"Chile merece una nueva Constitución, pero no cualquiera. Chile merece una buena Constitución, pero esta no lo es", señaló en su intervención en el plenario.
La propuesta fue aprobada con los 33 votos de las y los representantes del Partido Republicano y Chile Vamos. En tanto, 17 consejeros y consejeras oficialistas votaron en contra.