La nueva encíclica de Leo XIV no es un documento diplomático ni un texto diseñado para dejar conformes a todos. Es una advertencia moral dura contra una civilización que ha perdido el sentido de humanidad en medio del culto al dinero, la tecnología y el poder.
Solo cuando la Iglesia chilena deje de lado la comodidad de la neutralidad institucional para abrazar el conflicto de la justicia, podrá decir que está trabajando realmente por una paz social que no sea solo ausencia de violencia, sino presencia viva de Dios en la justicia para con el oprimido.
Carabineros tiene que replantear esos protocolos ocultos que provocan lo que sucedió el día jueves 10 de abril; matan sin más. La estampida que se produce no justifica la muerte ni el crimen, y así se suma uno más a las ya largas y sistemáticas violaciones de esta institución a los derechos humanos.
La reducción del orden de lo económico al ámbito del intercambio mercantil protagonizado por empresas de capital, donde corresponde al Estado una actividad reguladora, redistributiva o subsidiaria, corresponde al sentido común de nuestro tiempo
Entre los días 27 y 29 de octubre pasados, se efectuó en El Vaticano el Encuentro Mundial de Movimientos Populares convocado por la Comisión Pontificia de Justicia y Paz de la Iglesia Católica