Donald Trump, en medio de su fracasada incursión bélica contra Irán, propone un gasto récord en defensa de 1,5 billones de dólares (40% más), financiado con un recorte del 10% en programas sociales y partidas domésticas. La Casa Blanca justifica la medida por la guerra que generó junto al régimen de Israel, encabezado por Netanyahu.