El expansionismo social del Estado Colorado está dado por la necesidad de coloradizar la sociedad y la cultura, tanto por la impronta dictatorial heredada de la época estronista como de la presión de los sectores antiderechos con discursos (y acciones) de odio.
La masacre de Marinakue fue una consecuencia fatal, pero no lógica, del proceso de remilitarización que vivió y vive Paraguay, con el gentil auspicio de la agenda militarista estadounidense