El ministro Andrés Ibarra a cargo de la flamante cartera de Modernización, responsable de revisar los contratos estatales y que bajo su gestión ya se efectuaron miles de despidos, consiguió que su esposa fuera nombrada en un cargo gerencial en Radio y Televisión Argentina (RTA). El discurso de Ibarra para justificar la ola de despidos masivos fue acusar a los trabajadores de "ñoquis" y de "acomodados" políticos.