Fue durante el gobierno de Ricardo Lagos que se derogó la pena de encarcelamiento para infractores. La idea es que los sancionados de ahora en adelante cumplan penas de entre tres años y un día, a 10 años. De haber estado vigente la pena de cárcel, la situación de los que delinquieron para beneficiarse a costa de los más débiles, sería muy diferente.