La Nueva Mayoría suma incidentes y otros eventos que la fraccionan. Este conglomerado, que será recordado como una mala marca y peor producto, ha caído finalmente bajo sus propias trampas. Aquellos centros políticos, aquellas terceras vías y socialdemócratas afines, todos esos trucos para retocar con un rostro humano e inclusivo al capitalismo más salvaje, ruedan hoy por los suelos. Su desaparición transparenta la política y todas las contradicciones. Es el momento propicio para la emergencia de otras fuerzas y sus representantes.