Pese a las informaciones que habían circulado en ese sentido, Perla Fernandez e Isauro Aguirre todavía no han llegado a un acuerdo para declararse culpables del asesinato en primer grado del pequeño Gabriel Fernández, hijo de la primera, a cambio de evitar la pena de muerte. Gabriel Fernandez, de 8 años, moría en mayo de 2013 en California después de meses de ser sometido a tortura y malos tratos por los dos acusados, que entre otras cosas rechazaban la idea de que el pequeño, aficionado a las muñecas, pudiera ser homosexual