Desde 2014 hasta la actualidad, Guaidó ha sido parte de una serie de hechos violentos focalizados con propósitos políticos que buscan propiciar un golpe de Estado en Venezuela y que han dejado un saldo lamentable de casi 200 personas asesinadas -entre civiles y militares-, miles de heridos, muchos de ellos mutilados, discapacitados y quemados, y millonarios daños al patrimonio público y privado