Mantener el actual diseño del SIMCE implica perpetuar una falacia técnica: la ilusión de que se puede formar a los ciudadanos críticos e innovadores del siglo XXI mediante un sistema que los evalúa con las herramientas reduccionistas del siglo XX.
En el 2010 fue publicado un estudio psicológico, el cual arrojó que en Chile la anorexia ha aumentado un 97%, siendo las más afectadas las jóvenes de entre 10 y 19 años.