Más del 80 por ciento de los brasileños no desean que el presidente interino Michel Temer ocupe el cargo, revelan encuestas recientes. Su ascenso al poder fue después del impeachment a Dilma Rousseff realizado el 12 de mayo pasado. Una oscura trama con fiscales anticorrupción, una prensa partidaria, una clase política corrupta y traiciones de telenovela. Esta es la primera parte de la historia: