No se sabe muy bien cómo comenzó esta relación. La leona, a quien llaman Nosikitok, ya es conocida por los investigadores porque actualmente es rastreada por el grupo de conservación KopeLion. Ella tuvo dos cachorros recientemente y el equipo cree que pueden haber muerto. Al parecer el encuentro con el pequeño leopardo fue puro azar e instinto maternal.