Todos aquellos amantes de los libros sabrán que la mejor sensación en el mundo surge cuando comprás ese libro que has querido tener desde hace mucho tiempo. La primera vez que lo tenés en tus manos, disfruás del olor de la tinta impresa en las hojas, el relieve de las letras, las costuras. Pero cuando ya están viejos... pasan al fondo del estante. El artista británico, Jonathan Callan, retoma ese objeto que tanto quisimos y crea una serie de hermosas esculturas hechas a base de ejemplares viejos.