Desde niño, el autor de este montaje, Luis Sergio, escuchó relatos sobre la valentía mapuche. De ahí nació su deseo por retratar su verdadera cotidianidad.
“Me demoré de 4 a 5 años a que me autorizaran a entrar a un guillatún (ceremonia mapuche) y más de 3 años en lograr sacar una foto de un machitún, en un hospital de Carahue