A fines de Septiembre comunidades del Valle del Huasco recibieron la alerta por parte de trabajadores de “El Encierro” de que una avalancha habría arrasado con una serie de tambores llenos de sustancias peligrosas (ácidos, grasas y petróleo, entre otros) los cuales habrían llegado al río Valeriano, afluente del Río Huasco, contaminándolo gravemente