Zona es reconocida y valorada por la población local y es considerada como un lugar prioritario para la conservación de la biodiversidad del centro-sur de Chile. En este contexto, las intervenciones con maquinaria pesada en sus cursos de agua pueden generar cambios de las características del río, pudiendo afectar a las comunidades biológicas, incluyendo peces nativos por el efecto “barrera” de las obras de construcción.