Los laboratorios biológicos de Estados Unidos, repartidos por el mundo, representan una amenaza para la humanidad, pues lo que allí se desarrolla puede generar una hecatombe contra la vida en nuestro planeta.
Desde que se confirmó un caso mortal de Marburgo en Kampala, Uganda, las autoridades de Ruanda y Uganda controlan las fronteras para prevenir el posible brote de esta infección.