La moción crea un marco regulatorio del mercado de impresos en el país, resguardando la libertad de prensa, opinión e información, así como el rol de los suplementeros como actores clave en la venta y distribución de diarios y revistas. El proyecto deberá ser visto por la comisión de Constitución, Legislación y Justicia del Senado, instancia donde se corre el riesgo que derecha lo frene.