Hace cinco años, el 7 de abril de 2011, se informó en primera plana de La Jornada el descubrimiento de las fosas de migrantes en tránsito asesinados en San Fernando, Tamaulipas, que llegaron a sumar 193 víctimas adicionales a las 72 asesinadas.
Su arte se caracteriza por desarrollar un nuevo muralismo, no decorativo ni didáctico, más bien en el que buscó plasmar la problemática que atañe a todos los humanos.