Las autoridades bolivianas y brasileñas han suscrito varios acuerdos para avanzar en un proyecto de transporte comparado en importancia con el canal de Panamá.
El tren bioceánico, que demandará la inversión de al menos 10.000 millones de dólares, es un proyecto que unirá los océanos Atlántico y Pacífico y cruzará por los territorios de Brasil, Bolivia y Perú.
En la región, sobre todo en el caso de Argentina con Mauricio Macri, un gran número de políticos y empresarios tomaron como ejemplo a Brasil y sus reformas para pedir que se realice algo similar en materia de derechos laborales y previsionales.
“Es esencial que Brasil tome acciones decisivas para evitar retroceder en las medidas contra la esclavitud que se han aplicado en la última década”, pidió la relatora de la ONU sobre formas de esclavitud contemporáneas, Urmila Bhoola.
El Congreso de Brasil rechazó imputar al presidente Michel Temer y archivó por 251 votos a favor y 233 en contra la denuncia contra el jefe del Estado, cuyo estado de salud provocó mayor incertidumbre en una jornada ya de por sí de alta tensión política en el país.
Aunque la popularidad de Temer está bajo mínimos -el mes pasado su índice de aprobación bajó al 3%- sigue teniendo muchos aliados en el Congreso, donde tiene una reputación de hábil negociador.