Todo lo ocurrido hasta ahora puede servirnos como un anticipo de la ecología política para la época: éste será un tiempo para redefinir horizontes de acción, alianzas entre actores interesados en la cuestión socioambiental y la forma en que éstos reconstruyen estrategias dirigidas a la disputa por el poder político estatal ¿Para qué? Para re-impulsar una agenda de desarrollo sostenible bajo la premisa de la Justicia Ambiental con perspectiva federal.