Entre los motivos señalados se encuentra la paralización de proyectos mineros en la zona, lo que generaría incertidumbre sobre la demanda real de energía.
Álex Múñoz, director de Oceana: "Chile tiene capacidad y la responsabilidad de no tolerar más zonas de sacrificio. No podemos seguir cargando la mano a ciudadanos como si fueran de segunda clase".