El grupo afirmó que no tenía el convencimiento de que existiera una asociación causal entre las muertes y la vacuna estadounidense basada en el ARN mensajero, una tecnología nunca antes aprobada ni usada en humanos
La fatal caída se produjo a poco menos de 6.000 metros, cuando bajaba desde el campo 3, a una altura de unos 7.000 metros, por la vertiente pakistaní, al que accedió el día anterior con su compañero chileno Juan Pablo Mohr.
De los casos con posibles efectos secundarios investigados por las autoridades noruegas, casi las tres cuartas partes se produjeron en personas de 80 años o más.
Los especialistas concluyeron que mientras la enfermedad no afecta directamente al cerebro, el impacto en el sistema inmunológico puede conducir a daños que generalmente se asocian con accidentes cerebrovasculares