Los asesinatos se perpetraron en la comunidad del Aguacate, la más lejana de todas las que hacen parte del resguardo indígena. Se informó que otros comuneros indígenas awá se encuentran desaparecidos
La impunidad es “la regla” para los graves abusos en Tumaco, pues se han registrado más de 300 homicidios desde 2017 y solo una persona ha sido condenada