En 2022 resultó en un crecimiento natural de la población de menos 0,05 por cada 1.000 personas, siendo la primera vez que la población retrocede desde el año 2003
Las autoridades, que pretenden reducir así la concentración de la población en la capital del país mediante incentivos económicos, extienden también su nueva política a las áreas circundantes de Tokio
El gobierno finalmente debe lidiar con un problema único: las consecuencias de un baby boom y el envejecimiento de la población, todo dentro de una nación