Herrera nos recuerda uno de los postulados más característicos de la Criminología Crítica, al que nos referimos con Myrna Villegas en el libro “Violencia institucional y antiterrorismo en Chile” (Ceibo, 2026): no existen los delitos en sí mismos, sino acciones que a veces son etiquetadas como tales, en un complejo y conflictivo proceso de criminalización siempre selectiva y discriminatoria, que depende de varias definiciones y mecanismos no sólo legales sino que también políticos, culturales y sociales.