La iniciativa se genera debido a que Sernageomin tiene catastrado sólo 1 relave en la región, mientras que el Ministerio de Medioambiente identifica al menos 6. Además, existen relaves históricos y de público conocimiento como los de Cerro Chuño y de la mina Choquelimpie que simplemente no aparecen en el catastro oficial de la entidad, señalaron desde la Fundación Relaves.