Está comprobado científicamente que ambas sensaciones, primariamente físicas y que son muy intensas, activan el mismo circuito cerebral y liberan dopamina
Sus adeptos comparan la práctica del BDSM con una forma extrema de yoga, que genera múltiples beneficios físicos, psicológicos y relacionales a sus practicantes.
Si por algo hay que “quitarse el sombrero” ante la trilogía de “50 sombras de Grey” es por la estupenda campaña de marketing que llevaron a cabo. Eso es un hecho.