Propuesta por una empresa con sede en el Reino Unido, la tecnología reduce drásticamente los tiempos de respuesta en terrenos accidentados, lo que podría salvar vidas.
Científicos estadounidenses preparan un riñón artificial con filtros de silicio y células vivas, que podrá ser implantado a los pacientes renales liberándolos de la máquina de hemodiálisis