Los especialistas calcularon que, a diferencia con la situación de hace dos décadas, la Tierra ahora refleja aproximadamente medio vatio menos de luz por metro cuadrado, lo que disminuye su capacidad reflejante un 0,5 %
Hasta hace poco ignorados por científicos, estos cuerpos celestes de menos de 100 metros de diámetro podrían causar cierta destrucción en caso de impacto, aunque la mayoría de ellos se quemarían en la atmósfera
"El número de extremos meteorológicos, climáticos e hídricos está aumentando y será más frecuente y grave en muchas partes del mundo como resultado del cambio climático", advirtieron
Los investigadores precisaron que son mucho más numerosos que los planetas similares a la Tierra y en ellos confían encontrar bioseñales de vida en dos o tres años