Los 25 países que forman parte del programa Cooperación Estructurada Permanente (PESCO) han adoptado 34 proyectos que apuntan a desarrollar de forma conjunta capacidades de defensa. Esta plataforma ha servido para montar las primeras acciones políticas que Merkel y Macron han desplegado para la creación de un ejército europeo paralelo al de la OTAN.