La conclusión se basa en un estudio con más de 3,4 millones de suecos cuyos registros médicos fueron analizados para investigar los posibles beneficios de la propiedad de un perro en la salud. Las personas tenían entre 40 y 80 años y se les hizo un seguimiento por hasta 12 años. Algo más del 13% tenía perros domésticos.