Ubicado en el corazón de Bellas Artes (en Caracas), inició como un carrito que vendía comida e hidratación al público que frecuentaba el Ateneo de Caracas en los años 70.
Su popularidad, durante los Festivales Internacionales de Teatro y el Festival de Nuevas Bandas, lo llevó a posicionarse como una referencia obligada de aquellos que disfrutaban la movida nocturna caraqueña