Estuvo casi cinco años encerrado en una cárcel de alta seguridad acusado de terrorismo. Debido a las irregularidades del proceso, la Corte Interamericana de Derechos Humanos determinó que el Estado de Chile debía anular su condena. Mientras sigue esperando disculpas públicas del gobierno, reflexiona sobre la quema de camiones en Ercilla y la muerte de un comunero mapuche en Galvarino. Para Víctor Ancalaf, todo responde a una misma historia que se repite: la criminalización del pueblo mapuche.