La fabricante de gaseosas es acusada de asesinar y hostigar a sindicalistas en su planta de Antioquía. Nueve líderes sindicales de sus embotelladoras fueron asesinados entre 1990 y 2002. Los asesinatos por encargo a los paramilitares da luces sobre el papel que cumplieron trasnacionales como Coca Cola en la prolongada violencia en Colombia.