El acertado diagnóstico de la sobreexpansión militar exige una complementaria conceptualización del imperialismo, y las teorías del declive relativo retratan escenarios, sin explicar tendencias subyacentes. La ausencia de reemplazantes no altera una caída con varios desenlaces posibles.
El imperialismo estadounidense intenta contrarrestar su retroceso con agresiones militares. El predominio del siglo XX quedó tan atrás como la unipolaridad y es muy visible el declive frente al rival chino. La primera potencia concentra desequilibrios económicos capitalistas y fracasos bélicos mayúsculos, que fueron anticipados por los críticos de la resurrección imperial. Las analogías con Roma explican la violencia autodestructiva y las comparaciones con Gran Bretaña ilustran la dificultad para remodelar el imperio.
En una de las tantas citas para su tratamiento de recuperación en el hospital, un paciente de la camilla contigua se lamentaba porque el auto contra el que se había lanzado —lo confesaba sin vergüenza alguna— tenía un seguro de apenas veinte mil dólares. Mala puntería. En este país hay que lesionarse de forma estratégica.
La cooperación entre China y Rusia en la gobernanza global y en el desarrollo de un nuevo orden global tiene sus límites. Los dos países alcanzan su nivel más alto de cooperación en el ámbito bilateral y comparten un consenso considerable sobre la gobernanza internacional. No obstante, su cooperación a nivel regional contiene elementos de competencia.
Las plataformas digitales no son inocentes. Cada video de autoayuda misógina genera vistas; cada interacción refuerza el algoritmo que empuja a los jóvenes hacia contenidos cada vez más extremos. El resentimiento se vuelve rentable. Y esa economía emocional del odio se traduce en dinero, clics y poder simbólico. Las empresas lo saben, pero lo disfrazan de “libertad de expresión”.
Las armas de Venezuela son un pueblo unido y movilizado, un liderazgo sólido del presidente Maduro, una fuerza armada desplegada y en total disposición de combate y, sobre todo, un pueblo con innegable voluntad de combatir y de vencer.
La incursión de Milei en “teoría monetaria” es una diarrea de dichos carentes de lógica y sentido. El impostor busca impresionar con palabrerío altisonante y citando teorías de las cuales desconoce lo más elemental. Todo esto para atacar, bajo el disfraz “es ciencia”, las condiciones de vida e ingresos más básicas de los trabajadores y las masas populares.
El diario norteamericano sacó a la luz el contenido "obsceno" que Trump habría enviado a Epstein durante los años en los ambos mantenían una relación cercana.
Aunque el debate sobre un eventual declive del dólar no permite simplificaciones ni predicciones fáciles, su rol como instrumento de poder global está, sin duda, cada vez más disputado.