"La inteligencia artificial siempre será una de las ramas más flexibles de la ciencia ficción por las posibilidades que esta ofrece a la hora de crear historias y el cuestionamiento moral que significa otorgarle comportamiento humano y autonomía a máquinas que no debiesen tenerlo..."
La sutileza, elegancia y el minimalismo de sus imágenes, planos y encuadres, junto a la espiral de tensión que crece a lo largo del metraje, inevitablemente nos evoca al mejor cine de Michael Haneke, a la subversión y esnobismo de clase de Verhoeven o hasta el manejo de tiempos y presión del propio Alfred Hitchcock.
"Smile" es una gran exponente de este nuevo cine de terror mainstream que puede abusar de los estereotipos, que incluso puede resultar poco original y hasta previsible, pero que no teme cruzar los límites, tanto en lo visual como en lo narrativo.
"La directora, cuya filmografía da cuenta de su excepcional habilidad para el drama juvenil, decide utilizar el recurso de los viajes en el tiempo como un componente fantástico y onírico en lugar de técnico y científico; poco importan las causas de este antinatural desarrollo y sobran las explicaciones, al disponer de este dispositivo narrativo como un detonante de la fantasía de una niña..."
La cinta sigue a Li Ronan (Hsuan-yen Tsai), una mujer que carga con una maldición tras transgredir un tabú religioso, quien ahora intenta rehacer su vida junto a su hija pequeña, la que comienza a recibir las consecuencias de la condena de Ronan.
La directora Audrey Diwan nos invita a un aterrador viaje junto a Anne, que con 17 años decide buscar los medios para abortar como única opción para poder seguir con su vida, sus proyecciones académicas y su futuro laboral, en una Francia de posguerra extremadamente religioso y patriarcal.
"El cine de Alex Garland ha demostrado ser poco convencional a la hora de construir sus historias, haciendo uso de la ciencia ficción o el terror para ahondar en la conciencia humana, con temáticas mucho más profundas de lo que aparentan..."
"Vivir la vida o ser buena persona no es mensaje suficiente para una compañía acostumbrada a regalarnos verdaderas obras dignas de análisis narrativos..."
"Estamos frente a lo que es, sin ninguna duda, la película más demencial, grotesca y apabullante de los últimos años, en un cóctel de géneros que van desde la comedia absurda, la acción frenética, la fantasía, el drama y la ciencia ficción..."
‘Un monde’ presenta a Nora (Maya Vanderbeque), una niña de siete años que, al ingresar al colegio, descubre el fuerte acoso que recibe su hermano Abel (Günter Duret) un par de años mayor. Ante el poco apoyo que reciben por parte del profesorado y la inicial incredulidad del padre de ambos, Nora debe lidiar con el dolor mientras intenta ayudar a su hermano.