Irán lanza un ataje sin precedentes contra bases de EE.UU. en Oriente Medio
En una escalada bélica de magnitudes históricas, Irán ha atacado esta jornada con misiles balísticos múltiples bases militares estadounidenses en Catar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Arabia Saudita, según confirmó la agencia iraní Mehr y verificaron medios como la BBC, hecho destacado por la agencia RT.
La ofensiva, ejecutada por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), tuvo como blancos prioritarios instalaciones clave como la base aérea de Al Udeid en Catar —la mayor de EE.UU. en la región—, la base naval de la Quinta Flota en Baréin y la base Al Dhafra en EAU . Medios oficiales iraníes señalaron que «todos los territorios ocupados y las bases criminales de Estados Unidos han sido alcanzados por los potentes impactos de los misiles».
La advertencia más contundente, publicado por RT, llegó desde las filas del CGRI. El general Ebrahim Jabbari lanzó un mensaje directo al presidente Donald Trump: «Trump debería saber que contamos con las capacidades más avanzadas hoy en día, porque llevamos años combatiéndolos. Primero, usaremos todo lo que tenemos en stock, pero luego usaremos nuestros misiles más poderosos, algo que aún no hemos usado».
Esta amenaza se materializó horas después con el lanzamiento del misil Khorramshahr-4, el proyectil de largo alcance más avanzado de Irán, cuyas imágenes de lanzamiento fueron difundidas por la prensa local para demostrar el poderío alcanzado.
La represalia, según informó agencias internacionales, se sustenta en la declaración del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien afirmó que «todas las bases militares estadounidenses en la región son ahora consideradas objetivos legítimos».
La respuesta militar iraní se produce tras una ofensiva inicial conjunta de Estados Unidos e Israel que, según fuentes israelíes citadas por El País, tuvo como objetivo asesinar al líder supremo Alí Jameneí y al presidente Masud Pezeshkian .
El saldo más trágico de esa agresión inicial se registró en la ciudad de Minab, donde al menos 53 niñas perdieron la vida y otras 48 resultaron heridas tras el bombardeo israelí contra la escuela primaria femenina Shajareh Tayyebeh, según confirmaron a RTVE el ministerio de Educación de Irán y el vicegobernador de la provincia de Hormozgan [citation:source]. La masacre, calificada de «salvaje» por las autoridades educativas, ha conmocionado a la opinión pública internacional mientras los equipos de rescate continúan retirando escombros.
El alcance geográfico del contraataque iraní ha redefinido el tablero regional. Medios como la BBC y CNN documentaron explosiones en Abu Dabi, Dubái y Manama, así como la intercepción de misiles sobre cielos de Jordania y Kuwait . En Baréin, la embajada de EE.UU. emitió una alerta urgente instando a los ciudadanos estadounidenses a «refugiarse en sus hogares» tras confirmarse que «el centro de operaciones de la Quinta Flota ha sido objeto de un ataque con misiles» . Incluso en Dubái, las explosiones registradas en las cercanías motivaron la evacuación preventiva del rascacielos Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, como medida de precaución [citation:source].
Llamado al cese de hostilidades
El secretario general de la ONU, António Guterres, condenó enérgicamente la escalada, señalando que «la Carta prohíbe claramente la amenaza del uso de la fuerza contra la integridad territorial» y exigió «el cese inmediato de las hostilidades» . En una publicación oficial, Guterres subrayó que estos actos «socavan la paz y la seguridad internacionales» e instó a todas las partes a volver a la mesa de negociaciones para evitar «un conflicto regional más amplio con graves consecuencias para la población civil».
Por su parte, analistas de seguridad consultados por Reuters recordaron que Irán posee el mayor arsenal de misiles balísticos de Oriente Medio, con proyectiles como el Sejil y el Khorramshahr, capaces de alcanzar objetivos a 2.000 kilómetros de distancia

