Este domingo 25 de octubre se lleva a cabo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, en la cual las encuestas proyectan un empate técnico entre Flávio Bolsonaro y Lula da Silva. ¿Cuáles son los elementos que deben ser considerados en esta elección?
- Resultados de la primera vuelta presidencial.
En la primera vuelta presidencial, sorpresivamente, Flávio Bolsonaro ocupó el primer lugar con 56.104.503 votos (47,03%) mientras que Lula quedó en segundo lugar con 53.879.538 votos (45,16%). La diferencia en términos absolutos fue de 2.224.965 votos.
En el tercer lugar quedó el Escritor Augusto Cury con 3.448.569 votos (2,89%), quien decidió apoyar a Flávio Bolsonaro. El mismo camino siguieron el ex gobernador de Goiás, Ronaldo Caiado, quien quedó en quinto lugar con 2.605.148 votos (2,18%) y Romeu Zema, del Partido Novo (ultraderecha), quien obtuvo 326.488 votos (0,27%).
La única candidatura relevante en esta primera vuelta que se mantuvo sin manifestar apoyo a ninguna candidatura, aunque con una fuerte crítica a Bolsonaro, fue Renan Santos, líder del Partido Missão, quien quedó en cuarto lugar con 2.675.887 votos (2,24%).
Hay dos factores que también se deben tener en consideración: los votos nulos y blancos como también las altas tasas de abstención. Los votos blancos alcanzaron un total de 2,3 millones de votos (1,84%) y los nulos 3,67 millones de votos (2,93%). Son 6 millones de votos en disputa, aunque en las elecciones de 2022 el porcentaje fue relativamente similar.
Asimismo, la abstención alcanzó un total de 33.469.244 personas, lo cual representa un 21,08% del total del padrón electoral, en el cual 158 millones de personas están habilitadas para votar.
2. Comparación con elecciones presidenciales de 2022.
En las elecciones presidenciales de 2022 Lula tuvo una votación de 57,26 millones de votos en primera vuelta y 60,3 millones de votos en la segunda vuelta, por lo cual ha perdido 6,5 millones de votos respecto a esta primera vuelta de 2026. En el año 2022, la diferencia fue de 1,5 millones de votos entre Lula y Jair Bolsonaro.
Al comparar los votos nulos y blancos de la primera vuelta presidencial de 2026 con la segunda vuelta presidencial de 2022 solo se constata un crecimiento de 750 mil votos aproximadamente, por lo cual parece que no hay mucho margen de crecimiento allí.
El padrón electoral también se ha renovado. Han entrado 10 millones de nuevos electores jóvenes que no participaron en las elecciones de 2022, mientras que han salido del mismo un poco menos de 8 millones de personas. Esto ha provocado un crecimiento del padrón electoral de 2,3 millones de votantes.
3. Movilización de Lula en las redes y las calles.
El desfavorable resultado obtenido por Lula en la primera vuelta presidencial provocó una inédita “explosión social”, la cual comenzó a ser liderada por los estudiantes, quienes se autoconvocaron en distintas universidades del país para salir a marchar en apoyo a Lula y criticar frontalmente el regreso de un Bolsonaro a la presidencia de Brasil.
Esta ola de movilizaciones espontáneas fue complementada con convocatorias del comando central de la campaña con concentraciones inéditas en distintas ciudades de Brasil. En São Paulo y Río de Janeiro más de un millón de personas participaron en las manifestaciones de apoyo a Lula e incluso existieron actos con decenas de miles de personas en los cuales ni siquiera participó Lula da Silva. Y este sábado, en el cierre de campaña en ambas ciudades, se habla de las movilizaciones políticas más grandes de la historia de Brasil con millones de personas en las calles.
A la potencia en las calles se sumó la articulación en las redes sociales mediante el canal de WhatsApp denominado “Exército do Lula”, el cual tiene más de 10 millones de seguidores y es comandado por André Janones, diputado federal por Minas Gerais, quien ha logrado movilizar digitalmente a la militancia de la campaña de Lula. Si cada uno de los 10 millones de integrantes del grupo, como “ordenó” Janones, logra sumar un nuevo voto a Lula, la elección está ganada.
Este despliegue digital también le ha arrebatado a la ultraderecha el control de las redes sociales, posicionando los hashtags relacionados con la campaña de Lula en el primer lugar, logrando superar los obstáculos del algoritmo. Asimismo, en las últimas horas previas a la campaña se realizó una transmisión en vivo de 24 horas en apoyo a Lula da Silva.
4. Intervención extranjera.
Tal como ha ocurrido en otros procesos electorales, la mano de Estados Unidos ha estado presente. Esta vez ha sido a través de Meta, compañía que controla Facebook, Instagram y WhatsApp. La campaña de Lula denunció que les prohibieron compartir contenido durante algunos días; que tenían un comportamiento inusual considerando la cantidad de seguidores e incluso la inteligencia artificial de Meta se negaba a realizar afiches sobre Lula, mientras sí los hacía para Bolsonaro. Esto llegó al absurdo de que un video de un diputado que apoya a Bolsonaro llegó a tener más visualizaciones que el video de despedida de Messi.
Esto demuestra la importancia de regular a las grandes compañías tecnológicas y transparentar el algoritmo con el que funcionan las redes digitales, para garantizar igualdad de condiciones a las candidaturas, evitando que se transformen en una herramienta más de intervención electoral por parte de Estados Unidos e Israel. Este elemento debe permitirnos extraer lecciones para los futuros procesos electorales de 2027.
5. Proyecciones de las encuestas.
Las tres principales encuestas son Datafolha, AtlasIntel, Quaest. Las tres han demostrado el efecto de la campaña de Lula, quien ha logrado aproximarse a Flávio Bolsonaro, logrando un empate técnico.
En las últimas encuestas de Datafolha y Quaest, publicadas este sábado 24 de octubre, aparecen Flávio Bolsonaro con un 51% y Lula da Silva con un 49%.
6. ¿Qué esperar?
El panorama es adverso para Lula da Silva. En la primera vuelta quedó por debajo de Flávio Bolsonaro por 2,5 millones de votos (cerca de un 2%) y una mayoría de los votos de otros candidatos se irá a Flávio Bolsonaro. Eso significa que la única esperanza de Lula está en movilizar a aquellas personas que no fueron a votar y que son 33 millones. La campaña de esta segunda vuelta, tanto en las calles como a nivel digital, mantiene la esperanza de un triunfo. Fueron millones de personas en las calles y las redes fueron arrebatadas a los bolsonaristas. Las encuestas son levemente favorables a Bolsonaro, sin embargo, si hay un hombre que sabe de milagros es Lula da Silva: un obrero metalúrgico que podría transformarse por cuarta vez en el presidente de Brasil.
