Convocantes recuerdan que dicho tratado obliga a Chile a aprobar el Convenio UPOV-91, más conocido como Ley Monsanto, que permite la privatización de la semilla, lo que afectará a los pequeños agricultores y favorecerá a las grandes empresas de transgénicos como Monsanto-Bayer. También dificultará el ingreso de medicamentos genéricos, afectando el acceso a medicamentos a bajo costo para la población, entre otros aspectos.